¿Cuándo se escribe cuando con tilde?

Las palabras cuándo, qué, quién, quiénes, cuál, cuáles, dónde, adónde, cómo, cuánto, cuánta, cuántos, cuántas y cuán deben llevar tilde diacrítica cuando actúan como interrogativos o exclamativos. Las formas por qué, porqué y sus correspondientes sin tilde, que comparten muchas características con las anteriores, ya las hemos tratado en una entrada aparte.

 

Para identificar el valor interrogativo o exclamativo de estos determinantes, adverbios y pronombres es importante reconocer las oraciones en que aparecen: las exclamativas e interrogativas directas e indirectas.

 

Las oraciones exclamativas e interrogativas directas se reconocen fácilmente en la lengua oral por su entonación, y en la escritura porque se escriben entre signos de exclamación (¡!) y de interrogación (¿?) respectivamente:

– ¡Qué cosas tienes!

– ¡Cuánto tiempo sin verte!

– ¿Adónde vamos?

 

INTERROGATIVAS DIRECTAS

En el caso de las oraciones interrogativas directas, debemos diferenciar:

a) Interrogativas directas parciales. Aquellas en las que la pregunta se refiere a los complementos o el sujeto de la oración (cómo, quién, qué, a quién, con qué, dónde, por qué…). El elemento sobre el que se pregunta debe escribirse con tilde.

– ¿Cuándo llegarás a Viena?

– ¿Dónde quieres que lo guarde?

– ¿Cómo te va?

– ¿Cuáles son tus comidas favoritas?

 

b) Interrogativas directas totales. Aquellas en las que la pregunta se refiere directamente al verbo y que se contestan con un o un no). Cuando uno de estos pronombres o adverbios encabezan estas oraciones, se escribe sin tilde:

– ¿Cuando llegaste no había nadie?

– ¿Donde tú vives no hay ascensor?

– ¿Que no piensas acompañarnos?

– ¿Quien pierda la apuesta paga el aperitivo?

 

INTERROGATIVAS INDIRECTAS

Las oraciones interrogativas indirectas son más difíciles de reconocer, pues son oraciones subordinadas a otra oración principal que no tiene por qué ser una pregunta, introducidas por un verbo de pensamiento y habla.

 

Estos verbos expresan la intención del hablante de pedir información o de reproducir la pregunta de otra persona. He aquí una muestra amplia de ellos: aclarar, añadir, comentar, comunicar, contar, decir, declarar, escribir, especificar, explicar, exponer, expresar, indicar, informar, manifestar, mencionar, notificar, precisar, preguntar, reconocer, responder, revelar, transmitir, señalar, saber

– Nos comunicaron cuándo llegarás a Viena.

– Tú me dirás dónde quieres que lo guarde.

– No mencionó con quién cuenta para este trabajo.

– Infórmate bien de cuánto costará el billete.

– No me has contado aún qué película te gustó más.

– Me gustaría saber cuáles son tus comidas favoritas.

 

¿CÓMO PODEMOS RECONOCER ESTOS INTERROGATIVOS?

1. La primera recomendación para saber si debemos poner tilde o no a estas palabras es que prestemos atención a su sonido intentando diferenciar cuándo son tónicas y deben llevar tilde y cuándo son átonas y se escriben sin tilde. Observemos algunos ejemplos para comprobar que suenan de forma diferente:

– No me dijo que había comido. → No me informó de que ya había comido.

– No me dijo qué había comido. → No me informó de lo que había comido.

– Ese pintor mira como mira un niño. → Ese pintor mira igual que lo haría un niño.

– Ese pintor mira cómo mira un niño. → Ese pintor mira la forma de mirar del niño.

– Me preguntó quien trajo la compra. → La persona que trajo la compra me preguntó.

– Me preguntó quién trajo la compra. → Alguien me preguntó por la persona que trajo la compra.

 

2. En las interrogativas indirectas, los pronombres y adverbios interrogativos permiten colocar tras ellos una expresión que dé énfasis a la pregunta: nombres como diantres, demonios, rayos, e incluso términos malsonantes que, obviamente, no enumeraremos aquí. Haga usted la prueba con su palabra malsonante favorita:

– Tú me dirás dónde rayos quieres que lo guarde.

– No nos comunicaron cuándo diantres llegarás a Viena.

– ¿No mencionó con quién demonios cuenta para este trabajo?

 

Pero, cuidado, porque este truco no funciona con qué y cuánto/ta/tos/tas cuando funcionan como determinantes interrogativos precediendo a un nombre. En estos casos el elemento para dar énfasis sería un adjetivo: dichoso/sa/sos/sas, maldito/ta/tos/tas… colocado entre el determinante y el nombre:

– No me has dicho aún qué dichosa película te gustó más.

– Averigua cuántas malditas facturas nos faltan por revisar.

 

ADEMÁS

Cuando los elementos que hemos presentado aquí se emplean sustantivados, también se escriben con tilde:

– No me preocupan ni el dónde, ni el cómo ni el porqué, pero el qué, el quién y el cuándo, me quitan el sueño.

 

Imágenes a partir de ilustraciones de Mónica Roig.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La dirección de correo electrónico solamente será utilizada para responder a tu comentario.