Palabras impostoras

Palabras impostoras

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Destornillarse, contornearse, cortacircuito, son palabras impostoras: no se recogen en el diccionario y aparecen en nuestro discurso suplantando a otras a las que se parecen. Las causas de su aparición en nuestro vocabulario son variadas y su número es considerable.

 

Vamos a repasar algunas que ya hemos estudiado en entradas anteriores y a presentar otras nuevas:

 

TIPOS DE PALABRAS IMPOSTORAS

1. Impostoras incorrectas

En un primer grupo tenemos palabras incorrectas como:

geráneo → geranio

bacalado → bacalao

expléndido → espléndido

transnochar → trasnochar

aficción → afición

Este tipo de palabras ya las vimos en las entradas dedicadas a la ultracorrección.

 

2. Impostoras similares, pero diferentes en significado

Un segundo grupo es el compuesto por palabras correctas que suplantan a otras a las que se parecen mucho, pero cuyo significado es diferente:

– actitud ‑ aptitud

– adición ‑ adicción

– especia ‑ especie

Muchos de estos casos ya los hemos tratado en una entrada dedicada a la paronimia.

 

3. Impostoras por etimología popular

El tercer grupo de palabras impostoras se produce por un fenómeno lingüístico conocido como etimología popular o etimología asociativa. Se trata de un procedimiento por el que los hablantes modifican una palabra adaptándola a la forma que les resulta más lógica desde el punto de vista de su significado. Algunos ejemplos nos lo aclararán:

● Sabiondo ‑ sabihondo. De la forma sabiondo (recomendada por la RAE) se ha creado sabihondo, también admitida por el DEL, aunque no recomendada, como una adaptación de aquella por creer que está compuesta de saber + hondo.

 

● Vagabundo ‑ vagamundo. De la forma vagabundo (recomendada por la RAE) se ha creado vagamundo, también admitida por el DEL, aunque no recomendada, como una adaptación de aquella por creer que está compuesta de vagar + mundo.

 

● Mandarina ‑ mondarina. La palabra mondarina, no recogida por el DEL, es la forma que algunos hablantes dan a la palabra mandarina por asociación con mondar.

 

El mismo fenómeno de etimología popular se da en las palabras que enunciamos a continuación, pero no consideramos necesario desarrollarlas porque la mayoría de los hablantes las pueden reconocer y no suelen producir equívocos, son:

esparatrapo → esparadrapo

atiforrarse → atiborrarse

gulimia → bulimia

micromina → mercromina

 

4. Otras palabras impostoras

A la vista de estos ejemplos, deberemos evitar el uso de determinadas formas léxicas que no existen, como es el caso de mondarina y algunas otras que presentamos a continuación:

Diverger. La forma correcta es divergir: ‘Dicho de dos o más líneas o superficies: Irse apartando sucesivamente unas de otras’. Sinónimos: discordar, discrepar.

– Alguna vez coincidiremos, no siempre vamos a divergir.

 

Destornillarse. No existe este verbo pronominal. Sí podemos encontrar la palabra destornillar para referirse a la acción de ‘sacar un tornillo dándole vueltas’, aunque para ese significado usamos más desatornillar. Si lo que queremos expresar es la ‘acción de romperse las ternillas por reír sin poder contenerse’, la palabra correcta es desternillarse.

– Es una comedia que plantea situaciones para desternillarse.

 

Cortacircuito. La forma correcta es cortocircuito: ‘Circuito que se produce, generalmente de manera accidental, por contacto entre dos conductores de polos opuestos y suele ocasionar una descarga’.

– Al enchufar el tostador siempre se produce un cortocircuito.

 

Contornearse. No existe este verbo pronominal. Sí podemos encontrar la palabra contornear con el significado de ‘Dar vueltas alrededor o en contorno de un paraje o de un sitio’ o ‘Perfilar, hacer los contornos o perfiles de una figura’. La palabra a la que está suplantando es contonearse: ‘Mover al andar alguna parte del cuerpo, especialmente las caderas o los hombros, de manera afectada’.

– La forma de contonearse de Rita Hayworth en Gilda es antológica.

 

Desvastar. Existe la palabra desbastar, que estudiamos en una entrada anterior, pero para referirnos a la ‘acción de destruir un territorio, arrasando sus edificios y asolando sus campos’ debemos emplear la palabra devastar.

– El ataque tenía como objetivo devastar completamente aquella zona.

 

Vertir. La forma correcta para referirse a ‘derramar o vaciar líquidos, y también cosas menudas, como sal, harina, etc.’ es verter.

– Ten mucho cuidado de no verter el ácido, es muy corrosivo.

 

Disgresión. La palabra suplantada en este caso es digresión, que significa ‘Acción y efecto de romper el hilo del discurso y de introducir en él cosas que no tengan aparente relación directa con el asunto principal’.

– Aquí es donde el narrador introduce una digresión sobre el dinero.

 

ADEMÁS

Debemos recordar que tampoco existen, y por tanto son también impostoras, aquellas palabras que forman parte de la familia léxica de las aquí estudiadas:

divergemos

destornillándose

cortacircuitar

se contorneaban

desvastadores

virtió

disgresivas




Viñeta creada a partir de la obra de Mónica Roig.

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