Este pronombre le estamos empleando mal.

Porque hemos usado el pronombre de tercera persona, le, en lugar de la forma correspondiente, lo, para referirnos al complemento directo de la oración. Se trata de una incorrección denominada leísmo, relacionada con otras dos de características similares: el laísmo y el loísmo.

 

Los tres fenómenos se relacionan con el empleo de los pronombres de tercera persona la, las, lo, los, le, les para el desempeño de las funciones sintácticas de complemento directo y complemento indirecto según esta tabla:

   

USOS DE LOS PRONOMBRES SEGÚN SU FUNCIÓN

Para identificar la función que corresponde en cada caso seguiremos las mismas indicaciones que recomendábamos en los casos de laísmo.

 

1. Primer caso. Partiremos del ejemplo que da título a esta entrada y que contiene, como señalamos, un error de leísmo:

– Este pronombre le estás empleando mal.

a) Primero hemos de localizar el verbo: empleando, del verbo emplear.

b) Después lo transformamos en su participio: empleado.

c) Por último formulamos la pregunta: ¿Qué o quién es lo empleado? La respuesta nos señalará, si lo hay, el complemento directo.

d) En este caso: ¿Qué es lo empleado?: Este pronombre. La forma que corresponde para representarlo es, por lo tanto, lo (a él).

 

2. Segundo caso.Tomemos ahora esta nueva frase, en la que el pronombre les se ha empleado incorrectamente en lugar de las:

– Vi a tus tías a la salida del cine y les saludé desde el coche.

a) Primero hemos de localizar el verbo: saludé, del verbo saludar.

b) Lo transformamos en su participio: saludado.

c) Formulamos la pregunta: ¿Qué o quién es lo saludado?

d) En este caso la respuesta es: tus tías. La forma que corresponde para representar al complemento directo es, por lo tanto, las (a ellas).

 

LEÍSMOS ADMITIDOS

El leísmo está tan extendido entre los hablantes, que existen varias formas de este fenómeno que se consideran aceptables, tanto en la lengua hablada como en la escrita. Nos centraremos en las dos más frecuentes:

 

1. Leísmo de persona (solo en masculino singular). Cuando empleamos el pronombre le en función de complemento directo para referirnos a una persona de género masculino:

– A mi padre le/lo quiero muchísimo.

– A Javier le/lo localicé a última hora.

 

Si el referente es plural no se considera aceptable:

– A mis padres ( les) los quiero muchísimo.

– A Javier y Ramón ( les) los localicé a última hora.

 

Tampoco se considera aceptable cuando el referente es femenino:

– A mi madre ( le) la quiero muchísimo.

– A Luisa y Raquel ( les) las localicé a última hora.

 

2. Leísmo de cortesía. Cuando empleamos el pronombre le/les para referirnos a un interlocutor al que tratamos de usted, especialmente si es masculino y más raramente cuando es femenino:

Le/Lo saludo cordialmente (a usted masculino)

Le/La saludo cordialmente (a usted femenino)

 

Imágenes a partir de ilustraciones de Mónica Roig.

Comentarios (1)

  1. Estupendas las reglas para emplear
    correctamente los pronombres
    complemento. Lo cierto es que en el
    lenguaje hablado e incluso a veces en
    el escrito, se cometen muchos errores
    de leísmo y de laísmo y con tanta
    frecuencia que a uno ya le hacen
    dudar si hace un empleo correcto de
    los pronombres personales complemento
    o no. Con las reglas que nos facilita
    el blog de Maspe creo que no volveré
    a tener dudas. Muchas gracias. Seguid
    facilitándonos el uso correcto de la
    lengua.

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