¿Por qué hay tantos líos con los porqués?

Pues porque por qué, porque, porqué y por que son las cuatro formas que corresponden en la escritura a cuatro expresiones diferentes, con valores y significados muy distintos, pero que pronunciamos de forma prácticamente igual. De ahí que, cuando las escribimos, provoquen multitud de dudas y errores.

 

I. POR QUÉ Y PORQUE: LAS FORMAS DE MAYOR USO

Comenzaremos por explicar las dos primeras, que son las de mayor uso y, por tanto, las que más problemas suscitan: por qué y porque.

 

1. POR QUÉ

Por qué está formada por la preposición por más el interrogativo o exclamativo tónico qué. Es la forma que se emplea para introducir oraciones interrogativas y exclamativas, ya sean directas o indirectas.

– ¿Por qué se ha enfadado? (interrogativa directa)

– Me gustaría saber por qué se ha enfadado. (interrogativa indirecta)

– ¡Por qué poco se enfada usted, oiga! (exclamativa)

 

Las oraciones interrogativas directas y las exclamativas son fáciles de reconocer porque presentan entonaciones características y se escriben entre signos de interrogación o exclamación.

 

El caso que mayores dificultades presenta es el de las oraciones interrogativas indirectas, pues son oraciones subordinadas a otra oración principal que no tiene por qué ser una pregunta, introducidas por un verbo de pensamiento y habla. Estos verbos expresan la intención del hablante de pedir información o de reproducir la pregunta de otra persona. He aquí una muestra amplia de ellos:

Aclarar, añadir, comentar, comunicar, contar, decir, declarar, escribir, especificar, explicar, exponer, expresar, indicar, informar, manifestar, mencionar, notificar, precisar, preguntar, reconocer, responder, revelar, transmitir, señalar, saber…

 

Un truco útil. Para identificar la forma por qué en las oraciones interrogativas, podemos probar a colocar detrás de por qué la palabra causa, motivo o razón.

– ¿Por qué (causa, motivo, razón) se ha enfadado?

– Me gustaría saber por qué (causa, motivo, razón) se ha enfadado.

 

2. PORQUE

Porque es una conjunción causal átona. Es la forma que empleamos para explicar la causa de algo, por lo que suele encabezar las respuestas a preguntas introducidas por la secuencia por qué:

– ¿Por qué se ha enfadado? / Me gustaría saber por qué se ha enfadado.

– Se ha enfadado porque no le avisaste de que vendrías.

 

Un truco útil. Se identifica esta conjunción reemplazándola por conjunciones equivalentes: ya que, pues, puesto que.

– ¿Por qué se ha enfadado? / Me gustaría saber por qué se ha enfadado.

– Se ha enfadado porque (pues, ya que, puesto que) no le avisaste de que vendrías.

 

Además. En otras lenguas de nuestro entorno, como el francés o el inglés, los términos que se emplean para preguntar por una causa y para responder a esta pregunta son diferentes entre sí. Esta tabla de equivalencias podría ayudarnos si estamos familiarizados con los términos de alguna de dichas lenguas:

Cuando la expresión por que aparece encabezando una oración interrogativa directa total (las que se preguntan sobre el verbo y se contestan con o no) esta expresión se escribe en una sola palabra y sin tilde:

– ¿Porque me he retrasado me llamas tardón?

 

II. PORQUÉ Y POR QUE: LAS FORMAS DE MENOR USO

Y ahora, vamos con las otras dos formas, igual de importantes y que generan no pocas dudas: porqué y por que.

 

1. PORQUÉ

Es un nombre masculino que significa causa, motivo o razón. Se reconoce porque siempre debe ir acompañado de un determinante y, como nombre que es, puede escribirse en plural.

– No nos quiso revelar el porqué de su enfado.

– No nos quiso revelar los porqués de su enfado.

 

Un truco útil. Podemos probar a sustituirlo por cualquiera de sus sinónimos o cambiarlo por su forma de plural (porqués):

– Es tan meticulosa que a todo le busca su porqué.

– Es tan meticulosa que a todo le busca su causa / motivo / razón.

– Es tan meticulosa que a todo le busca sus porqués.

 

2. POR QUE

Es una secuencia formada por la preposición por más la partícula que, con dos valores diferentes:

a) Preposición por más pronombre relativo que. Esta secuencia se emplea raramente, pues lo usual es que el pronombre vaya precedido por un artículo: por el que, por la que, por los que, por las que. Para identificar esta forma podemos probar a intercalar un artículo o a cambiar el relativo que por otro equivalente: cual, cuales:

– Ignoro el motivo por que me han subido el precio.

– Ignoro el motivo por el que me han subido el precio.

– Ignoro el motivo por el cual me han subido el precio.

 

b) Preposición por más conjunción subordinante que. Aparece con verbos, nombres o adjetivos que deben ir acompañados de complementos introducidos por la preposición por: caracterizarse por, desvivirse por, inclinarse por, decidirse por, preocuparse por, mirar por, preocupación por:

– Mira por que todos estemos bien.

– Mostró preocupación por que nadie se sintiera discriminado.

– Está preocupada por que la puedan suspender.

 

Para identificar esta secuencia podemos cambiar la oración subordinada, la que encabeza la conjunción que, por el pronombre eso.

– Mira por eso.

– Mostró preocupación por eso.

– Está preocupada por eso.

 

Imágenes a partir de ilustraciones de Mónica Roig.

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